El diario La Nación, en su edición de hoy, publicó la siguiente entrevista que Mirko Macari le hizo al Presidente del Colegio de Periodistas de Chile y conductor del noticiario de Canal 11, Alejandro Guillier:
"En libertad de expresión estamos a la cola"
Dicen que los periodistas no son noticia, pero su gracia es que las lee, las comenta y las protagoniza. Como la reciente condena judicial por la cobertura que hizo Chilevisión del caso Calvo. Para el sólido periodista, es una expresión más del temor que el poder le tiene a una prensa inquisitiva, que empieza a sacarse la mordaza que le puso la transición. Éste es Guillier, con pauta libre.
Con tostadas, palta, cafecito y una boina estilo Che Guevara nos recibe el dirigente del gremio periodístico, en sus oficinas de Chilevisión. Atrás suyo cuelga un repujado con la insignia de Colo-Colo, y al lado, en un estante, las estatuillas de la revista “TV Grama”, a las que se ha hecho acreedor como el hombre más creíble de la televisión chilena.
-Usted es de los lectores de noticias más confiables para el público. ¿Puede afectar su credibilidad el hecho de que Piñera haya comprado Chilevisión?
-Creo que genera ruido, sobre todo porque es candidato presidencial. Ahora, cuando se anunció lo de la compra de Piñera hubo gente que criticó, incluso que viene de medios de comunicación que tienen dueños privados, como Megavisión, que es propiedad de un empresario privado que incursiona en la política activamente, porque nadie va a decir que Ricardo Claro es un prescindente. De “El Mercurio”, ni hablar. A mí no me molesta que las cosas se hagan abiertas. La gracia es que la línea editorial está vinculada obviamente a la propiedad, pero el trabajo periodístico debe hacerse en forma independiente, de acuerdo a los cánones técnicos, profesionales y éticos propios del periodismo.
-¿Y ahora qué siente de estar condenado por la cobertura que su canal le dio al juez Calvo dentro del caso Spiniak?
-Absolutamente indiferente. Casi un estímulo.
-¿En qué sentido?
-En el de tomar conciencia que decir la verdad en este país cuesta. Hay que ser tremendamente consciente de que se va a pagar un costo, aunque sea pequeño, porque en este caso es simbólico.
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La Nación, Chile.
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