Con motivo de la reciente elección de Abraham Santibáñez como nuevo presidente del Colegio de Periodistas de Chile, les dejo el siguiente texto escrito por Enrique Ramírez Capello:"El periodista no es noticia".
Se lo proclama con énfasis de dogma, amarrado a un vocablo polémico: objetividad.
Afán de renuncia a la egolatría profesional.
Propósito de renuncia al ejercicio de vanidad.
No obstante, Gabriel García Márquez proclama que “el periodismo es el mejor oficio del mundo”.
Acto de fe en la palabra, pasión sin bridas en el rescate de la sustancia de los hechos, afán irrenunciable de buscar el meollo de los asuntos.
Consagración de vida y tránsito en el puente entre autor y lector.
Perdón por esta mirada puertas adentro. El Colegio de Periodistas de Chile tiene un nuevo presidente electo: Abraham Santibáñez Martínez.
Confieso mi adhesión y alegría.
Lo conocí en la década del 60, en la Pontificia Universidad Católica. En una casona de la santiaguina y tradicional calle San Isidro, el joven egresado de la “U” nos hizo clases de Interpretativo. Nos enseñó a ir más allá de la periferia de las circunstancias, de la sumisión al boletín oficial, de la repetición insípida de conferencias de prensa.
Admirador de los fundadores de la revista “Time”, nos endilgó por rutas de la investigación. Entonces ya anunciábamos el anhelo de poner sentido, orden y armonía a los hechos. El lector necesita que le expliquen más allá de la hojarasca superficial.
Pronto fui su ayudante y me arrimé al conocimiento de su intención de pensar antes de escribir, respaldar con antecedentes y documentación, hurgar tras enfoques polivalentes.
Luego trabajé con él en las revistas “Ercilla” y “Hoy”. Conformaba una trinidad ejemplar con Emilio Filippi y Guillermo Blanco.
La renuncia colectiva al primer semanario -cuando los propietarios no garantizaron la independencia periodística- es una de las mejores lecciones de práctica de la ética en Chile.
Abraham Santibáñez –columnista de “El Sur”- arriba a un puerto permanente: su impecable formación académica, su espíritu de orientador, su ánimo inseparable de la reflexión sobre el impulso, su análisis autónomo y su decisión inseparable de investigador.
Son garantías para restaurar el Colegio de Periodistas, sin trizaduras generacionales ni discriminaciones. La tolerancia es palabra principal en el diccionario de sus convicciones. Y no es sinónimo de tibieza.
La comunidad –auténtica depositaria de la libertad de expresión- necesita en todos los medios el concurso de periodistas cultos, responsables, creativos. Justos y documentados. Serenos y abiertos.
Desde su atalaya de la Escuela de Periodismo de la Universidad Diego Portales observa y critica, atiende a multitud de alumnos, resuelve dudas éticas y genera libros coherentes con sus principios.
La presidencia de Santibáñez –con el respaldo de su nueva directiva y el aporte de todos los colegas y estudiantes- restaurará la confianza de lectores, televidentes y auditores.
¡Así sea!
2 comentarios:
Hola,
Qué buen texto el que compartes con nosotros.
Saludos,
Katina
Saludos a ti. ¿Cómo va todo por Australia?
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