Ya lo he mencionado aquí, pero ante los recientes acuerdos políticos que dieron origen a la "Coalición por el Cambio", vale la pena repetirlo: Sebastián Piñera no es opción.Y no lo es porque lejos de representar el cambio que Chile necesita, más bien es uno de los tantos dinosaurios que rondan la política chilena. Sólo recuerden que desde las elecciones de 1989 que se está marketeando.
Si bien comparto la opción de algunos partidos de no apoyar a la Concertación, porque hace mucho tiempo perdió el rumbo, no puedo entender que ello signifique apoyar a la Alianza. Ambos conglomerados representan todo aquello que muchos chilenos queremos combatir con nuevas ideas y propuestas.
Si realmente creemos en nuestros principios, sinceramente, considero que lo más honesto es votar en blanco en las presidenciales y no unirse al enemigo con el único propósito de conseguir un puesto en el Congreso. Porque no veo otra explicación para hacer pactos con la derecha.
La solución no es votar por el mal menor. En Chile hace falta generar un nuevo referente que reúna al centro político. Y mientras RN siga de la mano con la UDI y tenga entre sus más connotados miembros a ex funcionarios de la dictadura, nunca va a representar una opción válida. Menos con un candidato que es la personificación de la mentira.
Por eso, espero que más temprano que tarde nuestros políticos se den cuenta de esta realidad y formen una verdadera coalición por el cambio. Una coalición que integre a partidos como CH1, RN, la DC y el PRSD. La idea es recuperar los tres tercios históricos que había antes del Golpe: a la derecha la UDI, al centro los mencionados partidos, y a la izquierda el PS, el PC y el PH.
Con esto se acaban la Alianza y la Concertación. Sin embargo, para que ello ocurra, es necesario excluir, por un lado, a los políticos corruptos, y por el otro, a los políticos que apoyaron a Pinochet.
No es algo fácil.